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Eliseo Verón: Semiótica, televisión y fin de los medios

Eliseo Verón

Eliseo Verón debe ser justificadamente uno de los teóricos y analistas de la comunicación más relevantes a nivel latinoamericano, habiendo fundado toda una línea de investigación ligada a la semiótica en Argentina (en conjunto con otro grupo de autores como: Oscar Steimberg y Oscar Traversa) y publicado más de una decena de libros entre los que podemos incluir: Conducta, estructura y comunicación (1968), La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad (1988), Esto no es un libro (1999), Efectos de agenda (1999), El cuerpo de las imágenes (2001), Espacios mentales. Efectos de agenda 2 (2002).

Preocupado por la historia y destino de los medios, una de sus últimas preocupaciones ha sido justamente la del “fin de los medios”, incluyendo entre ellos la Televisión, otra de sus grandes preocupaciones. laFuga conversó con él, en el marco de su visita en ICEI, Universidad de Chile, durante el 2009.

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Se editan los cuadernos negros de Martin Heidegger

Heidegger privado:

Tres nuevos tomos pertenecientes a la monumental edición de las obras completas de Martin Heidegger (1889-1976), aparecidos en marzo en Alemania, han puesto de actualidad la personalidad y la obra del polémico autor de Ser y tiempo, “protagonista supremo de la filosofía del siglo XX” para muchos, “filósofo nazi” a secas y embaucador para otros.

Dichos volúmenes constituyen las primeras entregas de los denominados “cuadernos negros”, las libretas de tapas de hule negro que Heidegger utilizaba para tomar anotaciones relacionadas con su pensar. Comenzó a usar este tipo de cuadernos en 1931 y continuó sirviéndose de ellos hasta poco antes de su muerte. Por voluntad suya, los cuadernos negros solo debían publicarse como colofón de sus obras completas.

Custodiados en el Archivo de Marbach, nadie podría leerlos hasta entonces. El hijo no biológico de Heidegger, Hermann, dueño del legado de su padre, mantuvo un celoso silencio sobre el misterio de su contenido; pero también insinuó que, entre pensamientos muy valiosos para interpretar la obra de Heidegger, los cuadernos contenían “respuestas” que aclararían su implicación y ruptura con el nacionalsocialismo. Aparte de esto, ¿revelarían algo más hasta ahora escondido? Y una pregunta candente: ¿era Heidegger antisemita? De ahí que los estudiosos del filósofo y no solo ellos esperasen con expectación la aparición de estos volúmenes. ¿Colmarán tantas expectativas?


Octavio Paz: Un animal que imagina

por Octavio Paz

Estas lecturas retrospectivas han provocado en mí emociones y sentimientos contradictorios: simpatía y repulsión, por el que yo fui; aprobación y disgusto, por lo que escribí. El asentimiento y la negación conviven y batallan en mi interior. Así, no puedo ni siquiera juzgarme. No me condeno ni tampoco me absuelvo.

Me limito a verme y, para decir la verdad, a soportarme. No obstante, en la medida que puedo ser objetivo, que es muy pequeña, advierto que cambio y continuidad son dos notas constantes en mis trabajos poéticos, dos polos, dos extremos contrarios que me han atraído desde que comencé a escribir. Siempre me ha interesado y, más, me ha apasionado, la experimentación y la exploración de formas y territorios poéticos poco conocidos, nuevos. Desde este punto de vista mi poesía se inscribe dentro de la tradición de la literatura moderna, que es una literatura de exploración y de invención.


Carl Sagan: "Mi intuición personal es que no estamos solos"

Carl Sagan

¿Bach o los Beatles? ¿Louis Armstrong o Beethoven? ¿Música china o canto de pájaros? En su brillante carrera como astrónomo y gurú de la ciencia contemporánea, Carl Sagan nunca imaginó que algún día debería formularse -y responder- preguntas de este tipo. Pero el día llegó. Fue a mediados de febrero de 1972 cuando se le ocurrió la idea de enviar al espacio el primer mensaje del planeta Tierra destinado a establecer contacto con otras formas de vida inteligente en el universo.

El mensaje viajaría a bordo de la Pioneer 10, una sonda espacial que tiene las dimensiones de un Fiat 600, pero nadie sabía cuál sería su contenido. Como no había tiempo material para hacer consultas -el lanzamiento de la Pioneer estaba fijado para el 2 de marzo de ese año-, Sagan le pidió ayuda a su esposa y artista Linda Salzman y dibujó un hombre y una mujer, desnudos, en una plaqueta de aluminio y oro anodizado de 15 por 23 centímetros. Junto a las dos figuras, inspiradas en un dibujo clásico de Leonardo da Vinci, agregaron un puñado de datos elementales sobre el planeta y sus habitantes: la fórmula del átomo de hidrógeno neutro, algunos números del sistema decimal, la ubicación de la Tierra en relación con el Sol, etcétera.


Entrevista a Byung-Chul Han la nueva celebridad de la filosofía alemana

Byung-Chul Han nació en 1959 en Seúl y allí estudió metalurgia, pero la carrera ni siquiera le interesaba. Decidió instalarse en Alemania y estudiar literatura, aunque acabó interesado en la filosofía. En 1994 se doctoró por la Universidad de Múnich con una tesis sobre Martin Heidegger y poco después se estrenó como profesor universitario tras haber obtenido la habilitación en Basilea.

Actualmente enseña Filosofía en la Universidad de las Artes de Berlín después de ejercer en la Escuela Superior de Diseño de Karlsruhe al lado de Sloterdijk, que no ha evitado polemizar con el que muchos consideran su sucesor en el trono simbólico de la filosofía germana.

En los últimos meses se han publicado en España dos libros de Han —La sociedad del cansancio y La sociedad de la transparencia—, en abril aparecerá un tercero —La agonía de Eros (en la editorial Herder, como los anteriores)— y varios más serán traducidos pronto. En ellos analiza los males del presente: el hombre contemporáneo, sostiene el filósofo, ya no sufre de ataques virales procedentes del exterior; se corroe a sí mismo entregado a la búsqueda del éxito. Un recorrido narcisista hacia la nada que lo agota y lo aboca a la depresión. Es la consecuencia insana de rechazar la existencia del otro, de no asumir que el otro es la raíz de todas nuestras esperanzas. Más aún, solo el otro da pie al eros y es precisamente el eros el que genera el conocimiento.

Lee la entrevista a Byung-Chul


La confirmación de la Teoría del Big Bang: Descubrimiento histórico

El telescopio BICEP2, en la Antártida, que ha detectado ondas gravitacionales del 'Big Bang'.

Desde la Antártida, se han captado las primeras pruebas que confirman la Teoría del Big Bang, imágenes jamás tomadas de ondas gravitacionales que surgieron tras una violenta explosión y dieron lugar al Universo.

Según los astrofísicos y físicos teóricos, el hallazgo aún se tiene que corroborar con otras investigaciones complementarias. Pero, de confirmarse, sería un hito en la Historia de la Ciencia comparable al descubrimiento de la materia oscura o al del propio Big Bang. La demostración de la propuesta de Guth sobre la expansión acelerada del Universo -ampliada después por otros científicos- permite pensar en un Cosmos mucho más complejo y de un tamaño infinitamente mayor en el que caben multitud de otros universos. En él los miles de millones de galaxias que forman el espacio conocido son tan sólo una ridícula parte del Cosmos real.

vía El Mundo


Scorsese y su pasión por la literatura

Scorsese (Nueva York, 1942) siempre ha sido un gran lector. De esos que a medida que leen el libro crean un mundo en su cabeza bajo sus propias coordenadas. El lugar donde se suele quedar en la gran mayoría de las personas. Salvo en los artistas si recurren a ellos como fuentes de inspiración. Es el caso del director neoyorquino que al trasladar dichas obras al cine lo que adapta es otra obra, la suya, la de Scorsese, con tal fuerza de voz que eclipsa la del autor original del libro.

Un paneo por esa relación literatura y cine muestra lo mejor de Scorsese: Toro salvaje (1980), El color del dinero (1986), La última tentación de Cristo (1988), Uno de los nuestros (1990), El cabo del miedo (1991), La edad de la inocencia (1993), Casino (1995), Kundun (1997), Al límite (1999), Gangs of New York (2002), El aviador (2004), Shutter Island (2010), La invención de Hugo (2011) y El lobo de Wall Street (2013). Incluso Infiltrados, que no es un libro, podría encajar aquí al ser un remake basado en otro guion.

Ese romance de Scorsese con la literatura ha cumplido medio siglo. Se remonta a 1963 cuando el joven Martin lee el primer libro de los que habría de llevar al cine, aunque no fuera su primera adaptación cinematográfica. Se trata de La última tentación de Cristo, de Nikos Kazantzákis, que llevaría a las pantallas 25 años después. Es una deuda que tiene con los jesuitas porque al ser rechazado por su universidad él se va a la de Nueva York a estudiar Literatura Inglesa, de donde pasa a los estudios cinematográficos de la misma.

Pero es en 1976 cuando cae en sus manos la primera obra que llevaría al cine: Raging Bull. My Story: la autobiografía del ex campeón de boxeo Jake LaMotta. Aunque pocos se acuerdan de ella, sí saben de la existencia de Toro salvaje -con De Niro y guion de Paul Schrader y Mardik Martin. En aquellos días le regalan La edad de la inocencia, que guarda casi sin abrir, predestinada a ser su más fiel adaptación sobre la novela de Edith Wharton. Por entonces también intenta adaptar La última tentación de Cristo pero el proyecto termina en una gaveta por orden de la productora.

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